Mindset* (o la persona como sus potencias)

Mindset* (o la persona como sus potencias)

Podemos dividir el mundo en dos tipos de personas: los que creen que cada cual nace con determinadas habilidades (intelectuales, físicas, sociales, etc.), que no puede mejorar; y los que, al contrario, consideran que las capacidades sí se pueden desarrollar por medio del esfuerzo.

En la vida de cualquier persona estas creencias son toda la diferencia. Ellas pueden promover o limitar la realización personal: si asumimos que podemos cambiar**, estamos abiertos a la posibilidad de transformarnos, a la oportunidad de construirnos de acuerdo con elecciones propias y conscientes; entonces existe la chance de que desarrollemos todo nuestro potencial. Si suponemos que no podemos cambiar, garantizamos que no lo haremos.

Los humanos tenemos el privilegio de la autoconciencia y reflexionar sobre lo que pensamos. También podemos escoger sobre quiénes queremos ser, si bien a veces eso parece desembocar en decisiones y cambios asustadores. Si nos animamos, la recompensa es enorme.

Lo más asimilable es hacer adaptaciones graduales, seleccionando las cosas que queremos; armar una estrategia para avanzar paso a paso en la dirección escogida; y diseñar un estilo de vida que incorpore nuestras prioridades a una buena rutina.

“La rutina […] acerca al humilde sembrador al más ambicioso trotamundos”

Barcesat, Yael (2016). Una revolución sutil. Buenos Aires: Parampará.

* Basado en el libro de Carol S. Dweck, Mindset. La actitud del éxito. Málaga, España, Editorial Sirio, sine die.

** Inspirado en la siguiente frase de Noam Chomsky: “If you assume that there is no hope, you guarantee that there will be no hope. If you assume that there is an instinct for freedom, that there are opportunities to change things, then there is a possibility that you can contribute to making a better world.”